El profesor pistolero que hacía que te aplicaras con esmero (mucho)

Mira.

Si quieres mejorar tu desarrollo personal o tu físico, esta historia que te voy a contar te interesa.

En el colegio tenia un profesor (Don Manuel) que era de “gatillo rápido”. Tan rápido, que más quisiera John Wayne sacar su revolver como Don Manuel la mano.

Don Manuel era un profesor serio, con cara de pocos amigos y de recias costumbres amparadas por las leyes (escritas y no escritas) de la época. 

Costumbres como no para de fumar “Ducados”. (Si, el mítico tabaco negro ese, que dejaba la voz más grave que la de Carmen de Mairena) o soltar “ostiasamanoabierta” como el que regala caramelos.

Bien. 

Cuando don Manuel se quitaba su anillo de casado de la mano derecha… Se levantaba de su mesa  traspasando la cortina de humo que creaba con su “Ducados” y comenzaba a pasear por el aula…

¡Ooou Mamaaaa!… Se mascaba la tensión en clase.  Alguien iba a “cobrar” y no precisamente dinero o un sobresaliente.

 

Como es obvio, esto no pasaría a día de hoy.  Eran otros tiempos. Hoy Don Manuel acabaría denunciado, expedientado o detenido por agresión a un menor y por fumar en un sitio publico como mínimo.

Sigo.

Don Manuel, aparte de soltar ostias como panes también tenia una virtud, y es que explicaba la asignatura de historia como si estuviese contando un cuento.

Eso a mí me fascinaba.

Aunque bueno, para ser sincero, el hecho de que nunca se quitara el anillo siendo yo el objetivo de su mano… Contribuyó bastante a que llegara a fascinarme, no te voy a engañar.

El caso es que siempre me gusto leer, y entre mis lecturas y escuchar la historia de esa manera, mi imaginación no podía hacer otra cosa que echar a volar.

Yo era un niño muy activo, pero además de hacer deporte y estar “trasteando” en la calle todo el tiempo que podía, también me encantaba tumbarme dejando volar mi imaginación.

Dejar volar la imaginación es una de las cosas que más hacemos de pequeños. Y de mayores.

Eso me relajaba y me hacía feliz. Era uno de “mis momentos”.

De mayores nos suele cuesta más, tenemos que saber cómo hacerlo.

Y cuando hablo de dejar volar la imaginación no me refiero a “empanarse” , todo lo contrario.

La imaginación es una capacidad que fomenta la creatividad, el disfrute, la evasión…y es la base para desarrollar una técnica tan potente y efectiva como es la Visualización.

Visualización desde la ciencia y la experiencia contrastada, no desde “fumadas” sin sentido.

Ojo, que  hay una delgada linea entre un enfoque y otro.

Atiende.

El cerebro no distingue la diferencia entre un evento real (por ejemplo correr 100 metros) y una visualización realmente vivida por él (imaginar y sentir que corres 100 metros), ya que utiliza los mismos caminos neurológicos para realizar la representación interna que ha vivido directamente.

Por eso todos los atletas de élite la utilizan tanto.

Cuando entrenas la visualización junto con tu dialogo interno,  los utilizas de forma correcta, positiva y consciente junto con el plan de acción que hayas decidido llevar a cabo para alcanzar tus metas u objetivos, comienzas a construir resultados extraordinarios tanto en tu desarrollo personal como en tu físico.

Y es aplicable a cualquier meta u objetivo que tengas.

Ahora bien.

Visualizar solo funciona con la repetición diaria y llevando a cabo un plan de acción para conseguir lo que quieras.

Por mucho que lo visualices… no vas a encontrar un millón de euros en tu cuenta corriente por ciencia infusa.

Es lo que hay.

Y ahora puedes hacer con esta información lo que quieras. 

“Fumartela” o aplicarla.

Si necesitas ayuda para aplicar esta y otras herramientas efectivas con las que lograr verte y sentirte bien con tu cuerpo y tu estilo de vida, igual esto te interesa:

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